Cosmética natural, ecológica, biológica, orgánica… Todos estos términos cada vez más escuchados en el mundo de la cosmética pueden llevar a confusión. Por eso hoy vamos a explicar lo que significan, sus semejanzas y diferencias. Lo que está claro es que cada vez más gente se inclina por este tipo de productos y deja más de lado la cosmética tradicional.

Cosmética natural

Para que un cosmético sea considerado natural debe estar compuesto, como mínimo, por un 90% de materias primas naturales de origen vegetal y animal. En este último caso solamente es aceptado si es una materia producida por ellos de forma natural, como la leche o la miel. Extractos, plantas o aceites suelen ser habituales en las composiciones de la cosmética natural.

Y, ¿qué pasa con el 10% restante? Como norma general, no existe un cosmético 100% natural. Siempre llevan algún conservante, normalmente muy suave, para garantizar la durabilidad y algún emulsionante en el caso de las cremas. En cualquier caso, las sustancias químicas o sintéticas que se añaden por necesidad, nunca van a superar el 10% de la composición. Su presencia en el producto es mínima.

Cosmética ecológica

Un cosmético es considerado ecológico cuando su fórmula está compuesta por un 95% de ingredientes de origen vegetal y, de todos ellos, como mínimo un 10% procede de agricultura ecológica. Algunos de los ingredientes más usados en cosmética, como el agua o las sales, no pueden certificarse como ecológicos porque no provienen de la agricultura. Otros como un aceite esencial sí puede ser 100% ecológico.

Además la cosmética ecológica se basa en el uso óptimo de los recursos naturales, evitando usar productos químicos de síntesis u organismos genéticamente modificados. Es decir, a la vez que nos cuida y protege, cuida el medio ambiente. La cosmética eco también suele apostar por estos hábitos en su proceso de fabricación y sus envases. Lo que quiere decir que tratan de reducir las emisiones de CO2, utilizar fuentes de energía renovables, usar menos agua, generar menos residuos, emplear botes y frascos 100% reciclables y crear packaging y materiales publicitarios con papel y cartón procedente de bosques sostenibles.

Todo este esfuerzo es certificado por dos sellos cada vez más conocidos e importantes:

  • Ecocert: garantiza la transparencia en los cosméticos orgánicos. Esta es la certificación que tienen los productos Balcare.
  • Cosmebio: facilita los principios activos de origen orgánico, la transparencia y la sostenibilidad.

Cosmética biológica y orgánica

Por último, estos dos términos hacen referencia a lo mismo que «Cosmética ecológica». Significan lo mismo, por lo que se pueden usar indistintamente. Algunos son más usados que otros dependiendo del país.

Afortunadamente, la preocupación por el cuidado de nuestra piel y nuestro cuerpo de una manera más natural y sostenible va progresivamente en aumento. En línea con el público, las empresas han ido respondiendo a esta demanda por lo natural. Por esta tendencia creciente, nos parece importante aprender a diferenciar términos. Nos bombardean constantemente con mucha información sobre estos temas y podemos acabar confundidos. Pero poco a poco, aunque sigue habiendo bastantes trabas en el conocimiento de la cosmética responsable, vamos mejorando.

Si tienes alguna duda sobre la algo relacionado con la cosmética natural o con cualquiera de nuestros productos, no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través de nuestra página de contacto o a través del email export@balcare.es.